Tomates – toma tes – tomat- es – tom ates – to mates – t omates – tomate s -
No es que mi visión de la naturaleza sea estrictamente material, ni siquiera entiendo nada de pintura, y a duras penas encuentro relación entre las cosas o repetición entre los momentos. Pero cocinar con comida orgánica es algo que me a torturado desde que vi un comercial de yoguirt probiotico y después todo el mundo habla de lo orgánico y hasta hay corredores en los supermercados para lo-Orgánico. Tal vez no entienda el adjetivo, por culpa de la química que siempre me gusto pero que estoy seguro, no entendí. Se supone que lo orgánico tiene carbono, y según dicen, se supone que un tomate con carbono debe llamarse tomate, tanto como se puede llamar tomate a otro que no tiene carbono. El caso puede ser sikmilar a los atomos que que ya no son “a-tomos” pero que resultaría estúpido llamar tomicos. En fin las palabras son solo eso, y no alimentan mucho; pero si aclaro que los tomates no son de una ni de dos ni de tres clases, son muchas y tal vez lo importante es que el tomate correcto puede ser cualquiera pero sólo ese.
No tiene caso mirar si importa más el nombre que el apellido, si valen más las cosas o sus adjetivos. Lo que me parece es que sí hay tomates de unos y tomates de otros. Los tomates son diferentes… tal vez o halla dos tomates iguales, o tal vez lo igual no es lo mismo. Lo que si se es que los tomates pueden hacerse de mil maneras y que uno de los trucos de la vida es seleccionar el tipo de tomate adecuado para cada plato: cada receta con su tomate, y si no lo tiene hasta puede que una cocina, algún día lo encuentre.
