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Tomates y ya

Abril 22, 2008

Descubrir que un alimento puede ocupar todo un plato, es una suerte para un buscador de sabores o para una nevera decadente. Es la síntesis g-astronómica. Y si de síntesis se trata, la lechuga con tomates, es reveladora: no es una ensalada, no necesita pasta, papa, ni sánduches  para acompañarla. Es el encuentro de un tomate de árbol, un tomate seco encurtido, y un tomate chonto. Tres tomates y un trozo de lechuga fresca (la de su gusto, y combinar varias clases es buena idea).

Pasos:

√ Melar el tomate chonto. Debido a su acides, coloque más azúcar de la acostumbrada en cualquier melado. Recuerde que jamás de agregar ni una sola gota de agua para melar una fruta.

√ Coloque suficientes clavos en el tomate de árbol (puede probar con sus diferentes variedades).  Inserte los clavos en la cáscara del tomate y luego colóquelo al baño de María hasta que la piel del tomate se pueda despegar fácilmente. Para esto la pereza y el microondas son buenos aliados.

√ Si no desea pecar de pereza y comprar los tomates ya encurtidos. Puede cortar unas rodajas de tomate seco o de ensalada y dejar un día conservando en: vinagre, pimienta, una gota de aceite de oliva, una pizca de mostaza, laurel, orégano, paprika y algunas más de sus especies favoritas o de las que a pesar suyo encuentre en su cocina.

√ La lechuga sólo necesita sumergirla en agua hirviendo y pasarla inmediatamente en agua helada. Esto la limpia y mejora su color sin dañar su textura.

√ la lechuga servirá de vaina o envoltorio para este popurrí de tomates; pero es innegable que los aderezos son de cada quien…. A mí me parece que una vinagreta a bese de tomate de árbol, mostaza y perejil cuadra muy bien, pero las posibilidades son infinitas. Lo importante es que los aderezos no opaquen los tomates (sobre todo si se usan jengibre¡)

 

 

 

 

del tomate y la vida

Abril 17, 2008

Tomates – toma tes – tomat- es – tom ates – to mates – t omates – tomate s -

No es que mi visión de la naturaleza sea estrictamente material, ni siquiera entiendo nada de pintura, y a duras penas encuentro relación entre las cosas o repetición entre los momentos. Pero cocinar con comida orgánica es algo que me a torturado desde que vi un comercial de yoguirt probiotico y después todo el mundo habla de lo orgánico y hasta hay  corredores en los supermercados para lo-Orgánico. Tal vez no entienda el adjetivo, por culpa de la química que siempre me gusto pero que estoy seguro, no entendí. Se supone que lo orgánico tiene carbono, y según dicen, se supone que un tomate con carbono debe llamarse tomate, tanto como se puede llamar tomate a otro que no tiene carbono. El caso puede ser sikmilar a los atomos que que ya no son “a-tomos” pero que resultaría estúpido llamar tomicos. En fin las palabras son solo eso, y no alimentan mucho; pero si aclaro que los tomates no son de una ni de dos ni de tres clases, son muchas y tal vez lo importante es que el tomate correcto puede ser cualquiera pero sólo ese.

No tiene caso mirar si importa más el nombre que el apellido, si valen más las cosas o sus adjetivos. Lo que me parece es que sí hay tomates de unos y tomates de otros. Los tomates son diferentes… tal vez o halla dos tomates iguales, o tal vez lo igual no es lo mismo. Lo que si se es que los tomates pueden hacerse de mil maneras y que uno de los trucos de la vida es seleccionar el tipo de tomate adecuado para cada plato: cada receta con su tomate, y si no lo tiene hasta puede que una cocina, algún día lo encuentre.